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Hay que luchar porque los pacientes se beneficien de los últimos tratamientos

Hace algo más de un año, se firmó en Santiago de Compostela un acuerdo para constituir la Cátedra AstraZéneca de Formación e Investigación para la mejora de la calidad asistencial en enfermedades cardiovasculares. El acuerdo fue suscrito por el rector de la Universidad de Santiago, Senén Barro, y el presidente de la Fundación AstraZéneca, Carlos Trias y dotaba a la Cátedra con un presupuesto de 30.000 euros anuales. En su primer año de vida, hemos querido charlar con su artífice y director para que nos contase cómo ha transcurrido este tiempo.

En primer lugar, ¿por qué la creación de esta Cátedra?

Desde hacía algún tiempo la Universidad de Santiago estaba promoviendo la creación de cátedras con subvención externa de empresas que tuviesen algún tipo de relación con Galicia, a la vez que fueran empresas con interés en la formación continuada y en actividades de investigación. Por este motivo se le propuso a la Fundación AstraZéneca y a todo el staff directivo de la compañía la idea de la creación de esta colaboración con la Universidad, iniciativa que desde el principio acogió de forma excelente una cátedra que pretendía fomentar la investigación, la formación continuada, calidad asistencial en medicina cardiovascular. La Universidad de Santiago se une, de esta manera, a otras universidades europeas que intentan buscar medios de conexión con la empresa privada para fomentar actividades de docencia e investigación.

¿Por qué se eligió Galicia?

Como he apuntado anteriormente, AstraZéneca ha mantenido estrechos vínculos con la comunidad autónoma de Galicia desde hace muchos años. En el caso de AstraZéneca es evidente la vinculación muy estrecha con nuestra comunidad autónoma pues tiene centros de investigación y sobre todo de producción de fármacos (Porriño, Pontevedra) desde hace muchos años. Además, la Universidad de Santiago es la única universidad de Medicina en la comunidad y en este caso han coincidido el interés de la institución educativa en este programa de formación con el interés de una compañía como AstraZéneca que fomenta, con su patrocinio, la investigación y las actividades de formación continuada.

¿Cuáles han sido las actividades que se han desarrollado a lo largo de este año?

Se ha llevado a cabo un programa de formación continua sobre calidad asistencial en patologías cardiovasculares en cuatro ciudades gallegas, Santiago, Vigo, Orense y Lugo, dirigidos a médicos de Atención Primaria que ha resultado todo un éxito.

El programa transcurre durante cuatro semanas y tiene una carga lectiva de 20 horas en cada una de las ciudades. Aborda los temas más relevantes para los médicos de Atención Primaria de la medicina cardiovascular y ha sido acogido con gran satisfacción por parte de los profesionales médicos, quizá por su mayoritaria orientación práctica y su realización en los propios hospitales. A pesar de la limitación del número de participantes, sólo 20 médicos por ciudad, nos hemos encontrado con una demanda muy superior a las plazas a cubrir. Creemos que este fenómeno se ha dado por el carácter interactivo y la participación directa del programa, que, aunque también cuenta con contenidos teóricos, ha suscitado expectación entre los profesionales.

Aparte de este curso, se han realizado sesiones de la Cátedra AstraZéneca sobre temas de relevancia. Se ha presentado el Plan Integral de la Cardiopatía Isquémica, coordinado y presentado por el doctor Castro Beiras; se ha realizado una sesión sobre novedades en cirugía cardiaca a cargo del doctor Pomar, del Clínico de Barcelona, y se han llevado a cabo cursos sobre las posibilidades de futuro en la medicina cardiovascular con estudiantes que se plantean sobre las distintas especialidades que les ofrece esta disciplina en su conjunto.

En el apartado de investigación se ha financiado un proyecto sobre insuficiencia cardiaca que está en la fase de recogida de información y datos, a la vez que también se ha puesto en marcha un proyecto de investigación en biología molecular en temas también afines a la insuficiencia cardiaca.

¿Se han cumplido los objetivos que propiciaron la puesta en marcha de la iniciativa?

Los objetivos el primer año se han visto cumplidos sobre todo en actividades de formación continuada. En total, 80 médicos de Atención Primaria han tomado parte este primer año del curso impartido por esta Cátedra AstraZéneca, recibiendo además la acreditación correspondiente por haber realizado este curso de actualización en medicina cardiovascular por parte de la Universidad de Santiago.

Esto nos ha animado a repetir la actividad con una periodicidad anual, con un formato de cuatro cursos de una semana de duración cada uno, cuyos temas principales son: la historia clínica cardiovascular, el electrocardiograma para el médico de Atención Primaria en patologías cardiovasculares de interés, y el ecocardiograma y la familiarización de la información derivada del análisis ecocardiográfico.

Como veis en este amplio resumen de actividades de la Cátedra, la iniciativa ha tenido una amplia acogida en la Universidad de Santiago e incluso se ha propuesto que la Cátedra colabore en otras actividades pertenecientes a otros ámbitos, como su implicación en un curso de cardiopatologías, del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago, que respondería al intento de promover la investigación y la formación continuada de los médicos especialistas en medicina cardiovascular.

¿Cómo interactúan la docencia, los avances en investigación y la práctica clínica diaria?

Está claro que el objetivo de la medicina en el "día a día" es trasladar al paciente de manera individual lo que ha demostrado que le prolonga la vida y mejora su calidad de vida. En definitiva, es implementar las guías de práctica clínica en cada paciente, pero la cuestión es cómo hacerlo. Aunque existen limitaciones nosotros debemos luchar para que cada paciente se beneficie de los últimos avances de la medicina en el momento, y este objetivo debe basarse en dos pilares fundamentales: la formación continuada y la potenciación de los registros "interactivos".

En primer lugar es necesario que la actividad de la formación continuada se dé de forma regular en España puesto que hasta la actualidad es casi un ejercicio de voluntarismo por parte de los médicos que tampoco ven muy reconocidas en su carrera profesional estas actividades de formación. Sólo un médico que actualiza de forma continua sus conocimientos puede ofrecer una medicina de calidad. Existe una necesidad fundamental de que la formación continuada se refleje en las posibilidades de promoción de los médicos dentro del Sistema Público de Salud.

En segundo lugar deben potenciarse los registros interactivos. Los datos de un médico que participa en un registro no pueden quedar diluidos con todos los demás, porque entonces, sí obtenemos una información general de lo que pasa en España, en una Comunidad Autónoma o en un área determinada, pero es más necesario que cada médico de forma individual reciba la información de lo que él mismo hace, si ha participado en ese registro, cómo lo hecho es comparado con el resto del registro, y cómo se comparan esos datos con la medicina basada en la evidencia. Sólo de esta forma hay una interacción positiva y objetiva donde se aprecia lo que estás haciendo de una forma documentada. En un registro se trata de comparar si lo que tú haces es muy parecido o no a lo que hacen tus compañeros, tanto en tu medio como en otro medio, y sobre todo si lo qué tú haces se adecua o no a lo que aparece en las guías de práctica clínica.

Esto no se hace muy a menudo porque como sabemos, en los registros se meten de forma anónima los datos y ni el propio investigador es capaz de conocer los datos generales del registro, salvaguardando la confidencialidad de los datos de los pacientes (que es fundamental salvaguardar) cada investigador debería recibir de una forma anónima en el caso de patologías concretas, cómo la está tratando y eso le permitiría compararse cómo se está haciendo a nivel autonómico o incluso nacional y también compararlo con las recomendaciones de las guías de práctica clínica.

Estas son en definitiva las dos áreas en las que debemos progresar para intentar trasladar al paciente individual lo que hemos testado que le prolonga la vida y le mejora la calidad de vida.

¿Cuáles son los objetivos que persiguen las actuales investigaciones?

Aquí debemos diferenciar entre patologías cardiovasculares. En prevención cardiovascular nosotros sabemos que la corrección de los factores de riesgo es cada vez más posible y además más eficaz. Tenemos antihipertensivos muy eficaces, fármacos para las dislipemias eficaces y seguros al igual que los antidiabéticos, cuyo avance es significativo aunque quizás aquí necesitaríamos desarrollar algunas familias más.

En patologías más concretas como la cardiopatía isquémica crónica, fuera de la fase aguda del infarto, que trabaja para reducir los niveles de muertes extra hospitalarias, podemos decir que, en la actualidad, es una enfermedad que tiene una expectativa de vida en calidad y en cantidad muy apropiada. Los nuevos fármacos, la revascularización y los nuevos dispositivos permiten que la mayoría de los pacientes contemplen con optimismo su futuro.

La fibrilación auricular es una de las cardiopatías que más está avanzando. Su incidencia y prevalencia tienen mucho que ver con el proceso de "envejecimiento" de la población y su relación con la hipertensión, pero se han desarrollado medidas eficaces para prevenirla y para tratarla. De todas formas, en un futuro sería deseable disponer de fármacos eficaces que pudieran sustituir a los anticoagulantes orales crónicos que en este momento necesitan un control estricto y periódico, a lo que se suma la sobrecarga del sistema asistencial. Lo que sí sería un gran avance es que los nuevos fármacos que aseguran una protección contra el riesgo de embolia equivalente a los anticoagulantes orales pero que no precisan de tanto control se incorporasen a la práctica clínica en esta patología.

La insuficiencia cardiaca es el área donde aún la mortalidad sigue siendo muy elevada. Es cierto, de todas formas, que si trasladamos al paciente individual las recomendaciones de las guías de práctica clínica lo que podemos hacer por él es mucho.

Hace un tiempo el porcentaje de mortalidad para un paciente con insuficiencia cardiaca moderada tratado con digital y diuréticos era cercano a un 20% anual y hoy con inhibidores del enzima de conversión, betabloqueantes y los antialdosterónicos, sumado a los avances en dispositivos como desfibriladores y en dispositivos de resincronización, es de un 7% por año.

¿Cómo se presenta el futuro de los enfermos cardiovasculares?

En realidad se ha avanzado mucho aunque el pronóstico de la enfermedad aún sigue siendo de alto riesgo. Ha de trabajarse en la prevención, es muy importante potenciar los cambios en el estilo de vida, pues en España está cambiando su perfil de riesgo casi sólo basado en la hipertensión hacia un perfil de riesgo más metabólico, más obesidad, más diabetes, más dislipemia, que es lo que está pasando en las generaciones más jóvenes en España. Esto se debe corregir y se debe corregir con políticas sanitarias y educativas y cada médico debe saber que posee un arsenal de medidas para corregir los factores de riesgo muy apropiado aunque cada paciente individual debe esforzarse por modificar sus hábitos de vida.

¿Es real la problemática de la obesidad en nuestro país o se está sobredimensionando?

En mi opinión no se magnifica nada: estamos ante un problema real que no sólo afecta a los médicos sino también afecta a las autoridades sanitarias. Es imprescindible darle una respuesta desde los ámbitos de los responsables de la sanidad pero también es imprescindible una respuesta desde los ámbitos de los responsables de la educación, porque es necesario promover en las escuelas disciplinas que prevengan la enfermedad cardiovascular prematura. Por tanto la educación jugaría aquí un papel casi más importante que la Sanidad en este caso.

¿Cómo nos afectará este problema en el futuro y cuáles son las medidas a tomar para paliarlo?

La obesidad es la auténtica problemática de salud pública en nuestro país. El estudio sobre obesidad de 2003 es un gran indicador de lo que está ocurriendo. En Galicia ya hay un 20% de hombres y mujeres obesos, que es algo diferente a lo que pasa en Cataluña pero parecido a lo que ocurre en Canarias, que lidera el ranking autonómico de obesidad femenina en España. Estos cambios se están observando sobre todo en las generaciones más jóvenes. La obesidad infantil es ya un problema y los temas de obesidad siempre se van a relacionar con trastornos en el sistema metabólico. La obesidad se asocia a diabetes y en concreto a diabetes tipo 2 que a pesar de ser propia de personas adultas, está empezando a aparecer ya en niños. Se relaciona también con la dislipemia, la hipercolesterolemia, con el sedentarismo y en conclusión, con todo lo que conocemos como síndrome metabólico. Estos son a su vez factores de riesgo de cardiopatía isquémica. Hasta ahora España tenía uno de los índices más bajos de cardiopatía isquémica de Europa pero siguiendo esta evolución, añadido a los clásicos problemas de hipertensión arterial que ha habido en nuestro país, se prevé un alza en la incidencia de casos de cardiopatía isquémica. Incluso en un número de hace algunos meses de la Revista española de cardiología, un editorial alertaba de una posible epidemia de cardiopatía isquémica en España si las generaciones más jóvenes siguen deteriorando su estilo de vida respecto a las anteriores.

Háganos un breve balance de lo que ha sido este año para usted.

La Universidad de Santiago y los responsables de la Cátedra estamos muy agradecidos por la confianza que AstraZéneca ha depositado en nosotros. Destacar la absoluta libertad con la que hemos trabajado, puesto que a pesar de que la Cátedra depende a su vez de un Patronato, hemos podido elegir con absoluta libertad los temas y las actividades en las que deseábamos trabajar.

AstraZéneca le ha dado a la Universidad de Santiago un instrumento para progresar en la misión de promover la docencia y la investigación. De este modo, ha sido muy gratificante participar en estas actividades en el marco de la Cátedra porque en realidad AstraZéneca ha sido quien ha posibilitado llevar a cabo este objetivo de una forma mejor.

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