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El correcto tratamiento de las noticias sobre enfermedades mentales, factor básico para la inserción social de los enfermosMadrid, julio 2005. El Programa La esquizofrenia abre las puertas ha reunido estos días en los Cursos de Verano del Escorial, durante la jornada "El estigma de la comunicación en las enfermedades mentales", a profesionales del mundo de la psiquiatría, la docencia y la comunicación para debatir el papel que juegan los medios en el conocimiento de las enfermedades mentales. En la actualidad, los medios son la principal fuente de información sobre salud en general a la que recurre un 90% de la población."El acceso a la información y la democratización de la misma – explica José Luis de la Serna, subdirector de El Mundo y responsable de su área de salud- está influyendo de manera clave en la sociedad, de modo que los medios de comunicación se convierten, junto a las escuelas y las universidades, en las tres fuentes de educación del ciudadano". En su opinión, no existe un estigma de enfermedades mentales, sino un problema de información que lleva a error de apreciación. "Se puede y se debe mejorar", puntualizó de la Serna. Por su parte el profesor Wolfgang Gaebel, psiquiatra de la Universidad de Dusseldorf, explica que "las causas del estigma son diversas y están relacionadas con la información selectiva de los medios y con los prejuicios que persisten en la sociedad sobre las enfermedades mentales, su tratamiento y los efectos de la medicación". Según Gaebel, el estigma afecta al enfermo en diversos ámbitos: en el plano personal, perjudicando su vida social y disminuyendo su autoestima; en la vida pública, al reducir sus oportunidades en la búsqueda de trabajo o residencia; y a nivel estructural, por ejemplo, a la hora de solicitar seguros. Otro aspecto señalado durante la jornada es la necesidad de colaboración que existe entre comunicadores y expertos con el objetivo de contrastar las informaciones y ampliar conocimientos, de modo que la actual tendencia a presentar noticias negativas, con términos erróneos, y en gran medida relacionadas con actos violentos, cambie y se dedique cada día más espacio a prevenir y educar en salud. "El estigma se puede combatir -afirma el psiquiatra Juan José López-Ibor- y se puede combatir con éxito aumentando el conocimiento. Hay que decir las cosas como son, pero también hay que presentarlas cuidando la dignidad de las personas", una forma de comunicar factible que, como demostró en la clausura de la jornada, el propio Velázquez ya reflejaba en sus retratos, mostrando a las personas como eran, pero con dignidad. Violencia y enfermedades mentales La violencia vinculada a las enfermedades mentales ha sido otro de los temas debatidos durante la jornada "El estigma de las enfermedades mentales en los medios de comunicación". Según el estudio El tratamiento de la esquizofrenia en la prensa española en el 2003-2004, presentado por el catedrático José Luis Arceo, de la Universidad Complutense de Madrid, la esquizofrenia aparece en los medios de comunicación en conexión con sucesos violentos más que como una enfermedad mental cada día más común y con grandes posibilidades de curación en algunos casos. La negatividad y la violencia se presentan como criterios editoriales utilizados por los medios de comunicación de masas al configurar su oferta informativa. Francisco Ferre, Director de los Servicios de Salud Mental de la Consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad de Madrid, indica sobre este aspecto que "la peligrosidad es un factor estigmatizante, especialmente en los medios informativos". Además, añade el doctor Ferre, "la sociedad parece asumir que los enfermos mentales son más peligrosos a pesar de no haber evidencia empírica que lo demuestre, ya que se sabe muy poco del grado en que un trastorno mental contribuye a la amplia variedad de comportamientos que se pudieran juzgar delictivos o peligrosos" . La opinión de los familiares de enfermos mentales, expuesta por Víctor Contreras, Presidente de la Federación Madrileña de Asociaciones Pro Salud Mental, incide en "la creencia generalizada de que las personas que han sido diagnosticadas como enfermos con esquizofrenia o con psicosis, son peligrosas o imprevisibles", lo que dificulta sobremanera su acceso a un puesto de trabajo y a una vida digna. "Tan sólo el 7% de las personas que padecen esquizofrenia en la comunidad de Madrid trabajan, pero la inmensa mayoría desea trabajar". Según Contreras, la falta de un puesto laboral las conduce a la exclusión social y a la desesperanza, siendo por ello el índice de suicidios en este grupo de personas muy elevado. "Se estima que en la Comunidad de Madrid hay 34.000 personas que sufren esquizofrenia y que no disponen de ningún ingreso económico procedente de las administraciones públicas o de un trabajo remunerado", asegura Víctor Conteras, quien puntualizó que, si no dependieran de sus familias, un elevado porcentaje se convertirían en personas sin hogar. Algunas recomendaciones al hablar de enfermedades mentales · No emplear expresiones o calificativos como retrasado o loco maniaco. · No utilizar adjetivos tales como "esquizofrénico" para describir situaciones o cosas, ya que trivializan la enfermedad y le otorgan connotaciones peyorativas. · No identificar a las personas con enfermedades mentales como discapacitados psíquicos. · Evitar expresiones como "esquizofrénico" o "chica esquizofrénica", pues su enfermedad no debe ser el único adjetivo que la describa. |
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